Si estás pensando en pintar tu piso o alisar paredes en Madrid, probablemente te ronda la misma duda que a casi todo el mundo: ¿cómo hacerlo bien sin que se convierta en una obra eterna… ni en un desastre de acabados? La buena noticia es que en los últimos meses se han consolidado varias tendencias y “nuevas maneras” de trabajar (tanto en materiales como en procesos) que están haciendo que el resultado sea más limpio, más rápido y más duradero.
Aquí te contamos, de forma clara y práctica, qué está cambiando en 2026 y cómo aprovecharlo si vas a contratar a profesionales para pintar o quitar gotelé/alisar tu vivienda.
1. El “acabado perfecto” ya no es solo cuestión de pintura: ahora manda la preparación
Hace años, la mayoría de problemas (sombras, marcas de rodillo, desconchones, juntas que se notan) se atribuían a “pintura mala”. Hoy se sabe que el 80% del resultado viene de la preparación:
Diagnóstico de pared: humedad, fisuras, zonas con mala adherencia, pintura plástica vieja, etc.
Saneado correcto: raspado, fijadores, masillas adecuadas, refuerzos con malla si hay grietas recurrentes.
Lijado y aspirado: menos polvo en suspensión y una pared “lista” para recibir el acabado final.
Imprimación cuando toca (y no “porque sí”).
El cambio: cada vez más equipos profesionales trabajan con un método de preparación “por fases”, casi como si fuera un checklist. ¿Por qué te interesa? Porque reduce los repasos y evita que tengas que pintar de nuevo al año siguiente.
2. El alisado está evolucionando: menos “yeso a lo loco” y más sistemas controlados
“Alisar” no es un único trabajo. Hay pisos donde quitar gotelé es sencillo, y otros donde el soporte está tan castigado que, si no se hace con cabeza, aparecen ondas, microfisuras o sombras con la luz lateral.
Lo novedoso en 2026 es que se está imponiendo una forma de alisar más “profesionalizada”, con combinaciones de:
Masillas de alisado específicas (más estables, menor retracción).
Aplicación en capas finas, con secados controlados.
Lijado con aspiración (menos polvo y mejor terminación).
En casos complicados: refuerzo con malla en puntos críticos, o soluciones mixtas.
¿Qué ganas?
Menos grietas “fantasma”.
Pared más uniforme para colores claros y acabados mates.
Mayor durabilidad si el piso tiene movimiento (edificios antiguos, tabiques con microfisuras).
3. Tendencia fuerte: acabados mates “premium” que se limpian mejor
Durante años, si querías limpiar sin dejar marcas, te recomendaban satinado o semi-mate. Pero mucha gente prefería mate por estética… y sufría después con roces y manchas.
En 2026, hay más opciones de mates lavables y pinturas que aguantan mejor el día a día, especialmente útiles si:
Tienes niños o mascotas.
La casa tiene pasillos estrechos.
Hay mucha luz natural que “canta” defectos.
Lo importante: mate lavable no significa “todo vale”. Un buen profesional ajusta:
tipo de pintura por estancia (baños/cocina vs dormitorios),
número de manos real,
tiempos de secado.
4. Pintar en pisos amueblados: más orden, más protección, menos estrés
Una de las razones por las que mucha gente retrasa pintar es porque cree que hay que vaciar la casa entera. Cada vez más equipos profesionales están acostumbrados a trabajar con el piso parcialmente amueblado, con protocolos claros:
protección de suelos y rodapiés,
cubrición de muebles,
zonas de trabajo por estancias,
retirada de residuos.
Si te preocupa el polvo del alisado, pregunta por el lijado con aspiración y por cómo gestionan el sellado de zonas (puertas, pasillos). La diferencia entre un equipo “de batalla” y uno realmente profesional se nota aquí.
5. Colores 2026: vuelve lo cálido (sin caer en el beige aburrido)
En Madrid se están viendo mucho estas elecciones, porque funcionan bien con luz natural y pisos urbanos:
Blancos rotos (más acogedores que el blanco puro).
Greiges (gris + beige) para salones y pasillos.
Arena suave y tonos piedra.
Verdes apagados (tipo salvia) para dormitorios o paredes de acento.
Azules muy desaturados en zonas de descanso.
El truco actual no es “pintar todo de un color”, sino jugar con:
un color principal neutro,
techos bien blancos para dar altura,
una pared con tono suave si quieres profundidad.
Consejo práctico: si dudas, pide que te pinten una prueba en pared (50x50 cm) y mírala por la mañana y por la noche. La luz lo cambia todo.
6. El gran error al pedir presupuesto: comparar precios sin comparar alcance
Para pintar o alisar, dos presupuestos pueden diferir 30%… y ambos pueden ser “correctos” si el alcance es distinto. Lo que deberías comparar es esto:
¿Incluye reparación de grietas y saneado?
¿Incluye imprimación o fijador si hace falta?
¿Cuántas manos reales están contempladas?
¿Qué pintura (gama) van a usar?
¿Protección y limpieza están detalladas?
¿Cómo tratan esquinas, juntas y remates?
Si no aparece por escrito, es fácil que el trabajo se convierta en “lo básico” y los remates queden a medias.
