miércoles, 6 de mayo de 2015
Colores en función del espacio
Elegir un color para la pintura del hogar siempre es una decisión muy personal, en la que sólo podemos hacen alguna recomendación en función del espacio disponible, por lo que nuestra intención es dar algunos consejos de cara a que el resultado final sea el más ajustado a las intenciones iniciales de los clientes que quieren pintar un piso y estén contentos con el resultado final de la pintura.
Consideraciones iniciales: Es importante ser conscientes del espacio disponible y la cantidad de luz que tenemos en nuestra casa, de esta forma en espacios amplios y bien iluminados , podemos escoger tonos más oscuros e intensos, pero si no vamos muy sobrados de espacio, es mejor decantarse por tonos claros, y si es posible pintar de blanco todas las paredes menos una, dejando esta pintada de color, por si se quiere romper con la monotonía y dar un toque de personalidad al espacio. además si quieres pintar tu casa en colores recomendamos que sean en paredes lisas, ya que evita que el espacio se perciba más pequeño y los colores suelen quedar mucho más aparentes.
Colores para cocina y comedores: Para estos espacios nos gusta recomendar el uso de tonos cálidos, ya que aportan alegría y suelen favorecer la luz. El amarillo, el naranja o el rojo son colores vivos que quedan muy bien, así como una gama de verdes amarillentos.
Colores para salones: Se trata de un espacio que se le suele dar más libertad de elección, pudiendo elegir desde colores vivos, como rojos intensos, para dar una atmósfera más moderna, hasta colores neutros y grises más elegantes.
Colores para dormitorios: Lo más importante es aportar un impacto visual y sensorial relajante , tonos poco eléctricos de verdes y azules, son muy apropiados para dormitorios juveniles. Los tonos morados también se suelen utilizar mucho.
Colores para baños y otros: Recomendamos de nuevo tonos claros, que provocan una sensación de mayor amplitud preferiblemente tonos fríos como los azules y los verdes, ya que los asociamos a una sensación de limpieza y frescor.
miércoles, 7 de enero de 2015
Reparación de Grietas en Ángulos
En ángulos entrantes:
- Ráspelas con el
rascador triangular.
- Guarnezca en ambos
lados del ángulo por medio de un producto de relleno o de un enlucido si la
grieta es muy fina.
- Corte una tira de
calicó igual al ángulo que se ha de rellenar.
- Pliegue la tira en dos
partes, en el sentido de su longitud, marcando bien el pliegue entre la uña del
pulgar y del dedo índice.
- Aplique la tira
plegada en el fondo del ángulo, apoyando únicamente en una de las dos partes plegadas; para ello, deslice la punta de los dedos entre las dos partes de la
plegadura, mientras que sus uñas la hacen penetrar en el fondo del ángulo.
- Cuando la primera parte de la plegadura ya está aplicada,
proceda igualmente con la segunda.
- Seguidamente, pase una espátula de pintor como en una grieta
sencilla, pero en dos veces; una
para cada parte del ángulo.
- En cada pasada, como en
el caso de una grieta sencilla, bloquee la punta de la banda con otro cuchillo
u objeto similar.
Angulos salientes:
Antiguamente se
reforzaban los ángulos clavando en sus aristas una moldura semiredonda de
3/4. Si su decoración es moderna y no se presta a este sistema, existen unas
bandas muy adecuadas, no tejidas, con doble filamento metálico.
Veamos cómo se pueden
realizar:
- Cubra profusamente el ángulo con el producto de relleno o por
enlucido.
- Pliegue la banda (metal hacia dentro).
- Aplique en el ángulo,
- Proceda a su guarnecido y terminación como se ha indicado
para los restantes grietas.
martes, 18 de noviembre de 2014
Tapar orificios antes de pintar
Pueden taparse con la
espátula de pintor o una cuchilla elástica de enlucido,
como se muestra en la
foto superior de la derecha.
Utilice producto al agua
o vinílico para orificios minúsculos; empaste graso para los agujeros de clavos
o para camuflar cabezas de clavos o tornillos; producto de relleno para cubrir
agujeros media--
nos o poco profundos (no
humedecerlos); y el yeso para huecos amplios y profundos (en este caso, hay que humedecer).
Para igualar las zonas
ya cubiertas emplee la lámina del cuchillo que pasará por encima de los bordes
del orificio (foto).
Agujeros de 15 a 50 cms.
Emplee yeso y siga estas
recomendaciones:
- Humedezca el orificio.
- Prepare un yeso espeso.
- Ponga la masa sobre la llana y extienda de
abajo a arriba. La llana o talocha forman un ángulo muy pequeño con relación a
la superficie; guarnezca ampliamente.
- Iguale luego con una regla apoyada sobre los bordes de la
pared. Frote con esta regla hacia arriba.
- Una vez que el yeso ha cuajado, limpie por medio de una
rasqueta. Cuando se trate de huecos de más de 50 cms. ya es un trabajo de
albañilería (véase la obra de esta colección «Albañilería»).
Preparación de una
superficie de soporte quebradizo.
Proceda a un
endurecimiento por medio de un producto especial, denominado endurecedor, que
se aplica con brocha
Revestimiento de mala
adherencia en su soporte
Cuando se golpea
ligeramente encima suena a hueco. Si no está expuesto a mayores golpes, la
pintura le conferirá cierta resistencia. Si hay que prevenir estos choques,
desprenda el guarnecido que se adhiere mal, metiendo por debajo, sin forzar,
la espátula de pintor. En general, si es un desconchado de menos de 50 cms. de
diámetro, puede ser perfectamente restaurado por un aficionado.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Reviste, enluce y pule una pared para pintarla
COMO REVESTIR UNA PARED
Para realizar este trabajo propio de Pintores Madrid, hay que ensayar empezando por los primeros paneles hasta que queden perfectamente; esto le hará ir más deprisa después.
Las pinturas de emulsión tienen tal poder
cubriente que disimulan hasta los más pequeños defectos. Por tanto, el emplastecido
sólo es necesario para aquellos esmaltados o superficies irregularmente rayados
o con pústulas.
Un recubrimiento bien hecho evita el
pulimentado, que hace perder tiempo y puede provocar que se deterioren las
superficies planas, tanto como los propios defectos.
Trate de pulir solamente aquellas rebabas o
granulados que han quedado en el transcurso del trabajo.
Para lograr un buen guarnecido, trabaje de la
siguiente manera como le recomendamos en Pintores en Madrid:
- Operar
sobre una superficie con imprimación o ya cubierta con pintura.
- Tener
una buena cuchilla, perfectamente pulida y biselada.
- Poseer
el cuchillo de pintor para limpiar la cuchilla de enlucido a cada pasada.
- Trabajar sobre una superficie limpia y
sin ninguna protuberancia. Para ello deslice sobre esta superficie la lámina
del cuchillo y observe si se produce el menor chasquido del metal; de ser así,
rectifique y alise;
- Recurra
a un enlucido al agua para grandes superficies o trabajos; un enlucido vinílico
para trabajos finos o sobre maderas; un producto graso para el metal o para los
empalmes de soportes ya enlucidos;
- Trabajar
con una iluminación «rasante», con un portátil o aplique mural;
- Eliminar
al máximo cualquier obstáculo, ya que el enlucido requiere amplia libertad de
movimientos.
COMO ENLUCIR UNA PARED
- Prepárelo después de haber leído atentamente las instrucciones. Si se trata de un producto ya listo para su empleo, amáselo previamente y extienda una parte sobre el cuchillo de enlucido, con el cuchillo de pintor, raspando, removiendo y envolviéndolo varias veces, hasta conseguir un buen amasado.
- Guarnezca la superficie con un movimiento
amplio de izquierda a derecha, partiendo de la zona alta y girando ligeramente
hacia abajo cuando llegue al lado derecho. Si este movimiento no cubre
enteramente la zona de enlucido, opere solamente sobre una mitad (o un tercio);
así actuará por sectores con mayor seguridad, comenzando por el de la derecha.
- En
cada pasada, quite completa mente cualquier raspadura que se haya podido
producir. Utilice para ello el cuchillo de pintor.
- Si
quedara la menor rebaba, recomience el enlucido donde sea necesario.
COMO PULIR UNA PARED
- No
lije nunca ni alise si el enlucido no está perfectamente secado.
- No
apriete jamás demasiado fuerte y proceda por amplios sectores, con movimientos
también amplios.
- Limpie
la superficie con una esponja húmeda y observe si el resultado es
satisfactorio. Hágalo con la luz rasante.
- Iguale y fíjese en la foto: la mano
derecha tiene el mango entre tres dedos y la palma, mientras que el pulgar y el
índice aprietan el soporte de la lámina para guiarlo. La mano derecha apoya
sobre la parte baja de la lámina. De esta forma, la rebaba quedará por debajo y
se evitará que se produzca por encima.
- Si opera en varias zonas, comience por la
derecha; de este modo siempre será la parte de la lámina,, al nivel de la
superficie, la que recaerá sobre el sector que usted quiere extender. Es un
procedimiento eficaz para evitar rebabas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




